La evolución desde el año 2000 de la potencia eléctrica instalada con los diferentes recursos renovables ha estado ligada en gran medida a la evolución de cada una de las tecnologías. Así, la tecnología hidráulica, en sus diferentes tipologías, es una tecnología consolidada, eficiente y competitiva en costes, sobre todo en las instalaciones de gran tamaño. Pese a tratarse de una actividad madura, el sector conserva capacidad de innovación, como lo demuestra la puesta en marcha en 2014 de la primera central hidroeólica de la Isla del Hierro, con una capacidad de 11 MW hidráulicos y otros tantos eólicos. Por su parte, la energía eólica llego a cubrir en 2014 el 24 % de la demanda en barras de central. El potencial de innovación del sector es muy significativo y sus retos a futuro pasan por mantener su liderazgo internacional, consolidar su competitividad a través de la inversión I+D y optimizar su integración en el sistema eléctrico . La potencia total instalada con tecnología fotovoltaica permitió en 2014 situar a España en el quinto puesto de la UE, por detrás de Alemania, Italia, Francia y el Reino Unido. Las líneas de investigación desarrolladas tanto a nivel nacional como internacional, unido a los últimos desarrollos tecnológicos, han conseguido inducir en el mercado una significativa reducción de costes de generación en los últimos años. Los retos del sector pasan por su integración en redes inteligentes de distribución a través del desarrollo de la generación distribuida, así como por una mayor integración arquitectónica y una mayor contribución al logro del edificio de consumo casi nulo. Entre 2006 y 2013 la potencia instalada en centrales solares termoeléctricas no ha dejado de crecer. En el año 2014 se ha registrado la puesta en marcha de una de las primeras instalaciones innovadoras de tecnología “Linear-Fresnel” en el sector industrial. El tejido industrial del sector está formado por empresas españolas exportadoras de tecnología, que han construido y operado centrales comerciales de las 4 tipologías existentes: torre central, colectores cilindro parabólicos, concentradores Fresnel y discos. Los retos para el futuro a los que se enfrenta el sector pasan por una necesaria reducción de costes de producción y el aumento la gestión de su producción a través de tecnologías de almacenamiento e hibridación, lo que permitiría mantener su expansión internacional. Con respecto a las centrales de producción eléctrica o termoeléctrica basadas en la biomasa, el biogás o los residuos, el sector está desarrollando instalaciones de alta potencia y rendimiento mediante un importante esfuerzo tecnológico, detectándose empresas pioneras en desarrollos de gasificación a pequeña escala. En 2014 destaca la puesta en funcionamiento de una central de biomasa en el sector papelero. Los retos de este sector pasan por el desarrollo de un tejido industrial con proyección y experiencia internacional que aporte aspectos como promoción, construcción y tecnologías propias.