En términos de energía final, la situación es similar a la observada en los consumos primarios, con una práctica estabilización de los consumos de energía final de origen renovable. Todas las tecnologías renovables térmicas se han incrementado durante 2014 a excepción de las correspondientes a la utilización de los calores útiles de las cogeneraciones con biomasa y/o biogás, con significativos retrocesos asociados a la menor generación termoeléctrica registrada el pasado año. Las aportaciones térmicas renovables son cubiertas en tres cuartas partes por biomasa, un 87% de la cual está asociada a instalaciones térmicas, calderas, estufas y chimeneas, ubicadas en los sectores residencial, industrial y servicios. Resulta también relevante la contribución los biocarburantes, de los cuales algo más del 80% se corresponden con biodiesel. La energía solar térmica, que totaliza ya de más de 3 millones de metros cuadrados de superficie instalada, representa algo menos del 5% del consumo final total de energías renovables. Finalmente, la energía geotérmica, con significativos incrementos en los últimos años, representa cerca del 1% del consumo final de energías renovables.