Desde el año 2000, el consumo primario de energías renovables se ha multiplicado por 2,5 siguiendo una tendencia de continuo crecimiento. La composición de la cesta de recursos renovables en lo que va de siglo ha pasado también por significativos cambios. Mientras que en el año 2000 los biocombustibles (biomasa, biogás, residuos sólidos urbanos y biocarburantes) y la energía hidráulica dominaban claramente el suministro renovable, con una cuota de mercado del 57% y el 37%, respectivamente, en 2014 se observa un mayor reparto entre las diferentes tecnologías de transformación. Los biocombustibles continúan dominando el mercado renovable, aunque la incorporación y expansión de nuevas tecnologías como la eólica o la solar termoeléctrica han supuesto una reducción significativa de la cuota de los primeros de alrededor de 20 puntos porcentuales. También la energía hidráulica, pese a la alta disponibilidad de recursos registrada en 2014, representa en dicho año 17 puntos porcentuales menos del total en su cuota de mercado con respecto al año 2000. Por su parte, la energía eólica se ha convertido en la segunda tecnología en cuanto a participación en los consumos primarios de recursos renovables, pasando de representar cerca del 6% en el año 2000 al 26% en el año 2014. En cuanto a los recursos solares, la solar térmica ha evolucionado desde un 0,4% en 2000 hasta el 1,5% de los consumos primarios renovables en 2014, multiplicando en más de tres veces su participación en la cesta energética renovable; la fotovoltaica, con muy poca presencia a principios de siglo, alcanzó en 2014 el 4,1% de la energía primaria renovable y la tecnología solar termoeléctrica, que en el año 2000 no contaba con instalaciones en funcionamiento, supone ya el 12,4% de las aportaciones renovables a la demanda de primaria energía. Finalmente, la geotermia, aun con los avances registrados durante estos últimos años, representa solo el 0,1% de la demanda primaria de energías renovables.