Más del 80% de la potencia eléctrica instalada con recursos renovables corresponde, por este orden, a las tecnologías de eólica y biomasa. Le siguen las tecnologías solares, que representan el 14% de la potencia instalada. El resto de tecnologías aportan una potencia que no llega al 2,5% , correspondiendo algo más de la mitad a tecnologías basadas en biomasa. La distribución geográfica de la potencia eléctrica instalada mediante las diferentes tecnologías renovables se encuentra fuertemente ligada a la disponibilidad y distribución territorial de los correspondientes recursos primarios.